viernes, 24 de julio de 2020

UNIDAD III. CALIDAD Y PRODUCTIVIDAD



3.1 Satisfacción del cliente

La relación que maneja la productividad y calidad están estrechamente ligados entre sí, ya que el primero se refiere a las características cuantitativas de los productos, mientras que el otro describe la cualidad de los mismos, es decir satisfacer las necesidades de los clientes.

En un mercado sumamente competitivo, donde el consumidor tiene la opción de elegir entre una gran gama, surge la afirmación, el aumento de la productividad y la mejora de la calidad son factores vitales para garantizar la supervivencia de las empresas en los mercados.

Ambos conceptos son claves para competir en los grandes mercados globalizados de hoy en día, donde son de suma importancia para mantener la rentabilidad de la empresa y estar a la altura de las exigencias de los consumidores. Mientras que la productividad, en términos de empleados es sinónimo de rendimiento. En un enfoque sistemático se dice que algo o alguien es productivo con una cantidad de recursos (insumos) en un periodo de tiempo dado se obtiene el máximo de productos.

La productividad debe entenderse como el mejoramiento de la capacidad productiva, y del entorno general, buscando la eficiencia mejorando el producto, la eficacia, los salarios etc. La calidad y la productividad son factores de una misma ecuación, que juntas equivalen a la satisfacción del cliente y el éxito de la empresa, en este proceso también intervienen, la eficacia, la efectividad, la competitividad incidiendo directamente en la calidad del producto y su tiempo de producción.

Los estándares de calidad día con día van cambiando por la competencia, ya que también en ellos se busca ganar la carrera. En este sentido el que no avanza, retrocede, ya que los demás van acercándosele o agregando la ventaja que tiene sobre el individuo o la organización inmóvil. Los conceptos de calidad, productividad, globalización van de la mano ya que unos determinan a los otros. Sin calidad en los procesos de producción administración, venta, información, etc., no se da en la productividad y si no se es productivo no se puede ser competitivo en un ambiente de globalización.

Se puede concluir que, la productividad es la relación entre la producción obtenida por un sistema productivo y los recursos utilizados. También puede definirse como la relación entre los resultados y el tiempo utilizado para obtenerlos, es decir, cuanto menor sea el tiempo que lleve a obtener el resultado deseado, más productivo es el sistema. La productividad con calidad constituye una filosofía de trabajo que implica disciplina y constancia para conseguir mejorar los resultados y mantenerlos en el tiempo. Es necesario tener en cuenta múltiples factores que giran alrededor de un eje central: ofrecer satisfacción plena al cliente.





3.2 Calidad en el servicio

¿La productividad afecta la calidad del servicio? ¿Para ofrecer mayor calidad, es necesario resignar productividad y, por lo tanto, elevar los costos del servicio? La clave está en cómo se miden estas variables en cada organización, lo que determina la toma de decisiones. Te mostraré el enfoque correcto cuando se trata de servicios.

Estos dos conceptos: productividad y calidad del servicio a veces aparecen como contrapuestos. Parece que si queremos conseguir calidad debemos resignar productividad, o bien si buscamos productividad, afectaremos necesariamente la calidad del servicio.

Es necesario comprender que la productividad en servicios no se mide del mismo modo que en organizaciones manufactureras. Veamos lo que nos dice un autor reconocido en este campo.



Christian Grönroos, en su libro “Marketing y Gestión de Servicios”, desarrolla el tema de la productividad y la calidad. A continuación extraigo algunos conceptos:

“Tradicionalmente, en el sector industrial, la productividad se mide mediante mediciones internas. Dichos mecanismos, cuando son utilizados por empresas de servicios, tienen poco o nada que ver con la calidad. Formas típicas de medir la productividad son, por ejemplo, la cantidad de comidas servidas por hora o los costes por comida en un restaurante. “



“(…) los servicios son mucho más complejos. Por consiguiente, se necesita un enfoque más integrador sobre la productividad. Los clientes no evalúan sólo el resultado del proceso productivo; además, no evalúan actividades aisladas, sino toda la operación que perciben y en la que se ven implicados.”

“Por tanto, la productividad tiene que ser controlada tanto por mediciones externas como internas. Las mediciones externas se orientan a la satisfacción de los clientes (eficacia externa), ya que conducen a altos niveles de calidad, mientras que las mediciones internas están vinculadas a los costes de los recursos que se utilizan para alcanzar una cierta calidad percibida en los servicios (eficacia interna).”

Y ahora te cuento cómo vi reflejadas estas verdades en una experiencia que viví el fin de semana.

Fuimos a cenar con unos amigos a un lugar que nos agradaba porque conjugaba buena comida con espacio para juegos de niños supervisados por personal permanente y a la vista de los padres. Como tenemos niños pequeños, esta combinación nos parecía adecuada para la ocasión.

Al llegar vemos cartelería que anunciaba una renovación del servicio. “+ sabor”, “+ plaza de juegos libre”. “Qué bueno”, pensamos. Luego nos dimos cuenta de la realidad. La carta había cambiado, quitando los platos más elaborados y agregando comida rápida. La plaza de juegos ya no contaba con dos o tres señoritas cuidando los niños, sino una sola, que además no estaba en forma permanente.

Analizando los cambios realizados, evidentemente habían buscado un incremento en la productividad (desde el punto de vista de la eficacia interna). Comida rápida permite una mayor rotación de las mesas, a la vez de que los padres ya no podían confiar en que sus hijos estuvieran cuidados, debiendo levantarse de la mesa con frecuencia para supervisarlos.

Mayor eficacia interna, sí, pero ¿mayor satisfacción del cliente? Yo creo que, a largo plazo, este cambio les demostrará que la insatisfacción de los clientes resultará en una reducción de ventas y rentabilidad, ya que han perdido las características que los distinguían del resto de las ofertas.


3.3 Mejora continua

Y en tu servicio, ¿cómo miden la productividad?
• ¿Existen mediciones de la eficacia interna? (costos de los recursos)
• ¿Tienen en cuenta en la productividad la satisfacción del cliente?

• ¿Se habla de calidad y satisfacción del cliente, pero a la hora de evaluar a los empleados, las mediciones son solamente de eficacia interna?
Te invito a realizar un análisis de tu propio servicio y, a la luz de estos conceptos, pensar qué cambios podrían implementar para incrementar la productividad integral del servicio.

El siguiente link tiene información sobre el tema…



Caso de éxito: Mejora de la producción por la mejora de productividad y mejora continua

Los días iban pasando y los datos eran muy cambiantes. Después de casi dos años en el cargo, el rendimiento no pasaba del 57%, y Pablo el director de operaciones, no se hacía con la fábrica. La planta se había acomodado con una productividad baja, y la competencia y el entorno apretaban. Gerencia estaba empezando a pedir resultados porque las cuentas no cuadraban, y el buen ambiente que había se estaba perdiendo. El diagnóstico fue rápido y había que poner en marcha un sistema de control de productividad y mejora continua.


Sistema de control de productividad y mejora continua

El principio fue complicado. La plantilla era antigua y la media de edad alta. Había habido nuevas incorporaciones, Santi, Eduardo, Jaime… hasta 8 nuevos trabajadores con buena base técnica para suplir las jubilaciones y la relación con todos era buena. Pablo se había encargado de ello. Al empezar a trabajar y medir, algunos trabajadores no se lo tomaron bien; creían que la empresa no confiaba en ellos, y los controles y la nueva gestión sólo eran una medida para que los trabajadores trabajaran aún más. Aumentar la productividad no significa trabajar más, si no trabajar mejor, con más eficiencia, y eso era lo que había que transmitir a la plantilla. Se hicieron reuniones para explicar el proyecto, se marcó un Gantt y un inicio de proyecto con las fases bien estructuradas, no había vuelta atrás.
Después de 6 semanas, ya teníamos los primeros datos:
ü  La cadena de montaje no llegaba a 715 unidades hora, muy por debajo de los 800 teóricos.
ü  Al empezar a trabajar cada día, después de los descansos, en el cambio de turno, y en cada cambio de medidas, se perdían 12 minutos; y había 2 turnos.
ü  Cuando el operario encargado de la línea decidía, cambiaba la velocidad porque decía que así era mejor.
ü  SMED: Los cambios de medida se hacían sin tener en cuenta ningún criterio, y a veces tardaba más del doble del tiempo de cambio establecido.
ü  Planificación, logística y materiales: las pérdidas suponían el 9 % de las horas de cada día.
Durante las siguientes semanas trabajamos para mejorar y los resultados no se hicieron esperar:


Mejora continua y aumento de la productividad

Mejoramos el mantenimiento de la cadena de montaje para superar las 800 unidades por hora. Ahora se conseguían todos los días, e incluso más.

Para mejorar la comunicación, entra las secciones de la planta a través de indicadores de rendimiento, calidad, costes y plazos de entrega, se puso en marcha un nuevo sistema de gestión visual QCDP y se formó a los líderes de células y mandos intermedios. Las TOPS 5, TOPS 15 y TOPS 60 fueron de vital ayuda para mejorar la programación de producción y la planificación. Los trabajadores tenían siempre a punto las máquinas y la cadena de montaje mejoró un 13% el tiempo de trabajo de toda la plantilla.

Control de tiempos de cambio

Una de las iniciativas implantadas fue que la velocidad de las máquinas y de la línea de montaje no se cambiara sin la aprobación del encargado de cada turno.

SMED: simplemente por controlar los tiempos de cambios, se ganó un 6% respecto al estándar, y eso antes de poner en marcha las mejoras propuestas: la mejora fue de un 21% más.

En planificación y logística se pusieron más medios técnicos y humanos: mejoramos la base de datos y elaboramos informes de seguimiento y control para la dirección de operaciones, además de una persona en el centro de distribución. Con ello se estabilizaron las faltas de materiales y se mejoró la planificación al nivel de carga exigido por la empresa.


Empresa productiva gracias a la mejora continua

Después de 22 semanas, conseguimos que la productividad se estabilizara y se mantuviera regular y constante siempre por encima del 85 % en cada turno, y los trabajadores trabajaban mejor, no más.
Ahora la empresa tenía indicadores de capacidad, rendimiento, calidad, costes, plazos de entrega, y responsables de cada uno de ellos que rendían cuentas de una forma estructurada a cada superior jerárquico. Pablo tenía herramientas para dirigir la planta con un sistema de trabajo, y las mejoras de productividad se transformaron en mejora continua.

Cuando hace unos días volvimos para realizar las auditorías de seguimiento, el ambiente no era como antes, era mucho mejor: la empresa era productiva.

domingo, 12 de julio de 2020

UNIDAD II. MEDICIÓN DE LA PRODUCTIVIDAD EMPRESARIAL


2.1 Conceptualización

La productividad es una medida común para saber si un país, industria o unidad de negocios utiliza bien sus recursos (o factores de producción). Como la gestión empresarial se concentra en hacer el mejor uso posible de los recursos de una empresa, resulta fundamental medir la productividad para conocer el desempeño de las operaciones. En esta entrada conocerás el concepto de la productividad empresarial, cómo se mide y cómo mejorarla con ejemplos.


2.2 Métodos de medición de la productividad


La actividad empresarial requiere transformar los recursos en bienes y servicios. Cuanto más eficiente realicemos esta transformación, más productivos seremos y mayor será el valor agregado que brindemos a nuestros clientes.


¿Qué es la productividad empresarial?

La productividad empresarial es el valor de las salidas (como bienes y servicios, ventas), dividido entre los valores de las entradas (recursos como salarios, costo de equipo y similares) de sus procesos empresariales. Por ejemplo:

·         50 panes/Kg. de harina, quiere decir que para producir 50 panes se requiere 1 Kg de harina.
·         8 sillas/hora-hombre, indica que para producir 8 sillas se requiere 1 hora-hombre de trabajo.
·         $1000 por m2 ($/m2) que indica que se generan 1000 dólares en ventas por cada metro cuadrado de una tienda.




Es importante no confundir el concepto de productividad con el de producción; la primera evalúa la eficiencia en el uso de los recursos y la producción sólo nos muestra la cantidad de unidades producidas. Un aumento de la producción no implica necesariamente aumento de la productividad.

A la productividad se le conoce como una medida relativa; es decir, para poder conocer su impacto, es necesario compararla con otro valor. Por ejemplo, si decimos que la productividad de operación de una zapatería en este mes es de 50 zapatos/hora-hombre; sólo tendremos el resultado de una división que no nos da mayores luces sobre si la empresa está siendo eficiente. En cambio, si lo comparamos con la productividad de la industria zapatera (60 zapatos/hora-hombre) o con su misma productividad un mes atrás (55 zapatos/hora-hombre); entenderemos que la empresa aun puede mejorar su eficiencia.

¿Cómo se mide la productividad en una empresa?


Para realizar la medición la productividad empresarial se deben seguir los siguientes pasos:

·         Determinar el tipo de productividad a calcular (un sólo factor, multifactorial y total).
·         Determinar las salidas del proceso.
·         Calcular los recursos utilizados para generar las salidas. De ser necesario uniformizar las unidades.
·         Dividir las salidas entre las entradas.


Tipos de Productividad:


1. Productividad parcial o de un solo factor:

Evalúa la cantidad de unidades producidos respecto a un solo factor o insumo utilizado. Normalmente, para el cálculo de esta productividad se utiliza la unidad de medida estándar del factor correspondiente. Por ejemplo, para mano de obra se utiliza horas-hombre (productividad laboral); para materiales se puede usar su peso (kg), volumen (m3), área (m2), dependiendo de sus características.


2. Productividad multifactorial:

Evalúa las unidades producidas respecto a varios factores utilizados en su producción.

Al trabajar con varios factores, nos encontraremos con unidades de medida diferentes; por lo tanto, debemos uniformizar las unidades antes de realizar los cálculos. La manera más sencilla de uniformizar las unidades es utilizar el costo.


3. Productividad Total:


Es la razón de las unidades producidas respecto a todos los insumos utilizados. De la misma forma que en la productividad multifactorial, se uniformiza las variables considerando su costo.

Ejemplo 1:


David Gonzales es presidente de Manufactura Gonzales, una productora de llantas para Go-Kart. Gonzales produce 1,000 llantas por día con los siguientes recursos:

Mano de obra: 400 horas a $12.50 por hora-hombre
Materia prima: 20,000 libras por día a $1 por libra
Energía: $5,000 por día
Capital: $10,000 por día
Calcular la productividad de cada factor, productividad multifactorial de mano de obra y materia, productividad multifactorial de energía y capital y la productividad total.


Solución:



Productividad de un solo factor:




Productividad Multifactorial:


En este caso, para trabajar con una sola unidad de medida, utilizamos el costo:



Productividad Total:

De la misma forma que el caso anterior, trabajamos con los costos de cada uno de los recursos para calcular la productividad:






2.3 Ventajas y desventajas

1. La empresa puede evaluar la eficiencia de la conversión de sus recursos de manera que se produzcan más bienes o servicios con una cierta cantidad de recursos consumidos.

2. Se puede simplificar la planeación de recursos a través de la medición de la productividad, tanto a corto como a largo plazo.

3. Los objetivos económicos y no económicos de la organización pueden reorganizarse por prioridades a la luz de los resultados de la medición de la productividad.

4. Se pueden modificar en forma realista las metas de los niveles de productividad planeadas para el futuro, con base en los niveles actuales medidos.

5. Es posible determinar estrategias para mejorar la productividad según la diferencia que exista entre el nivel planeado y el nivel medido de la productividad.

6. La medición de la productividad puede ayudar a la comparación de los niveles de productividad entre las empresas de una categoría específica, ya sea a nivel del sector o nacional.

7. Los valores de productividad generados después de una medida pueden ser útiles en la planeación de los niveles de utilidades de una empresa.

8. La medición crea una acción competitiva.

9. La negociación salarial colectiva puede lograr en forma más racional una vez que se dispone de estimaciones de productividad.



 2.4 Métodos de incremento de la productividad

El mejoramiento de la productividad de una empresa puede darse de dos formas:

·         Reducción de las entradas para obtener las mismas salidas; es decir, producir a misma cantidad utilizando una menor cantidad de recursos.

·         Mantener las entradas constantes incrementando las salidas; es decir producir una mayor cantidad utilizando la misma cantidad de recursos.


·         Entonces, ¿cómo puedo reducir el uso de los insumos o producir una mayor cantidad?


Pues dependerá de cada situación. Estos incrementos pueden ser producto de mejoras tecnológicas, insumos de mayor calidad, reingeniería, técnicas y herramientas de mejora continua entre otros.


2.5 Eficiencia y eficacia


Definición de eficiencia
La eficiencia se define como la relación existente entre los recursos que son empleados para un proyecto y los logros que son obtenidos a través de éste. La eficiencia se consigue en aquellos casos en los que se utiliza un menor número de recursos para poder conseguir un mismo objetivo. O bien todo lo contrario, cuando se alcanza un mayor número de objetivos haciendo uso de los mismos recursos o –incluso- menos.

Definición de eficacia
Hablar de eficacia implica el nivel de consecución de metas y objetivos. Es decir, que la eficacia hace referencia a la capacidad que tienen las personas (o empleados) para poder conseguir aquello que se proponen, independientemente del número de recursos empleados.

Diferencias principales entre eficiencia y eficacia
La principal diferencia existente entre eficiencia y eficacia es que la eficiencia hace referencia a la utilización o empleo de un número menor de recursos; por otra parte la eficacia hace referencia a la consecución de un objetivo o meta de manera satisfactoria, aunque en el proceso no se hayan utilizado los recursos de manera óptima. En otras palabras, en la eficacia no importa si se logró ser eficiente durante el proceso para alcanzar un objetivo.



Por ejemplo, no es lo mismo un empleado eficiente que un empleado eficaz. El empleado eficaz será capaz de realizar 50 unidades de un producto en 8 horas, mientras que el empleado eficiente conseguirá realizar igualmente 50 unidades de un producto, pero en tan solo 6 horas, ya que hará un mejor uso de los recursos disponibles para optimizar el trabajo que se está llevando a cabo.



Es evidente que ambos empleados son capaces de conseguir el mismo objetivo, pero el empleado eficiente no necesitará tantos recursos como el empleado eficaz. Puede decirse que la persona eficiente también es eficaz, mientras que no puede decirse que la persona eficaz directamente sea eficiente. Obviamente, si se es eficiente, pero es incapaz de alcanzar el objetivo propuesto, el empleado será ineficaz.



Lógicamente, ambos conceptos resultan de gran relevancia para la productividad de cualquier clase de empresa o negocio. Conseguir hacer las cosas bien empleando un mínimo de recursos es esencial para cualquier compañía o empresa que busque rendimiento, calidad y resultados en cualquier servicio/producto ofrecido. Es evidente que existe una fina línea entre ambos conceptos, pero como se ha visto, existe una diferencia sustancial entre ambos términos.



Tanto la eficiencia como la eficacia resultan esenciales para poder desempeñar satisfactoriamente cualquier trabajo o proyecto, siempre de la manera más productiva y rentable para la empresa. Por ello, no resulta de extrañar que, en la actualidad, la eficiencia sea una de las cualidades que mayor número de empresas persiguen en los trabajadores o empleados, ya que ello les permite alcanzar las metas y objetivos propuestas sin necesidad de aumentar el número recursos para ello.